El filme muestra las aventuras de la fotógrafa inglesa Zana Briski en el barrio rojo de Calcuta, India. Allí conoce a un grupo de niños, hijos de las prostitutas que trabajan en el sector. Briski simpatiza con ellos y les enseña fotografía, les regala cámaras y les lleva a conocer el mar.
Luego organiza una exposición artística con las mejores imágenes tomadas por los niños. Posteriormente, intenta sacar a los chicos de la pobreza en que viven y llevarlos a una escuela.